lunes, 10 de agosto de 2009

Amistad

La amistad es más duradera que el amor pero menos intensa. Es un sentimiento positivo entre dos personas, que se inicia a través de una simpatía y estimación
mutua en donde se acomoda la empatía y echan raíces, la confianza la sinceridad y la fidelidad.
Amigo, es quien te reconoce y ama, simplemente como eres, es alguien con quien puedes compartir un momento hermoso, alguien que piense en ti, que te escuche que te enseñe cosas buenas, y siempre dispone de tiempo para convivir.
El tema de los afectos es una cuestión esencial en el hombre. Tan esencial que creo que es por ello que nos cuesta tanto llegar a la medula.
Somos seres incompletos, necesitados de los demás, de su conocimiento, de su cariño, de su amor y de su manifestación en los afectos. Necesitamos una sonrisa, un gesto cariñoso, un abrazo para poder seguir. Un abrazo nos puede descontracturar más que una sesión de electroterapia, nos puede consolar más que mil palabras.
Y sin embargo, nos ponemos centenares de limitaciones. Estas limitaciones pueden ser prejuicios, cuestiones culturales y hasta alguna traba psicológica.
Estas cosas nos hacen que seamos afectivamente inmaduros, nos dejan incompletos, nos hacen sufrir nuestra soledad. Alcanzar la madurez afectiva es tarea de todos los días.
Hay diferentes grados de amistad, lo cierto es que pocas amistades llegan a ser intimas. La amistad supone cultivar los sentimientos, trabajo psicológico que exige correspondencia, ahí no puede ser unilateral. No es un sentimiento estático sino dinámico. Puede ir a más, pero también por diferencias, enfados y tensiones, enfriarse e ir a menos. Utilizamos con demasiada ligereza sin precisión, la palabra amistad. Esta es una forma de amor sin sexualidad y encierra una pasión por lo absoluto.
En la amistad de cierta intensidad, se produce la comunicación de dos vidas y de dos realidades. Uno asiste a la existencia del otro y viceversa. Supone dejar entrar en la ciudadela interior, en los pasadizos del propio castillo, al otro, para que vea y observe lo que hay allí. Este proceso empieza por dejar que el amigo venga a nuestra casa y vea como es nuestro hogar y que estilo de vida tenemos.
La amistad es una de las grandes fuerzas de la vida, que tira de nosotros y al mismo tiempo, ¿es posible tener un verdadero amigo en los tiempos que corren? La respuesta es sin duda alguna afirmativa, pero no hay que olvidar que la amistad profunda implica el riesgo de abrirse al otro, de dejar que nos conozca tal y como realmente somos y al mismo tiempo nos ayuda a mantener los pies a la tierra.
Los principios necesarios que ayudan a mantener la amistad serian, la afinidad, ideas parecidas criterios y orientaciones de vida parecidos.
La entrega, capacidad para entregarse, dependerá de la generosidad de cada uno.
Confidencia, confianza para tratar intimidades, confiar temas intimos , secretos, teniendo la certeza de que aquello no sadrá de allí.
La tolerancia, es también importante para que la amistad no se rompa. esto significa transigencia, respeto a opiniones distintas de la propia, fléxibidad y capacidad para aceptar otras opiniones de la vida y los hechos que nos suceden.
Cultivar un amigo quiere decir, verle, llamarle, conversar con frecuencia, salir y entrar con el.
Amar es alegrarse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario