¿Por qué son tan complicadas? ¿Por qué se pasan la vida al teléfono? ¿Por qué no leen los manuales de instrucciones? ¿Por qué no saben viajar con poco equipaje? ¿De que hablan con sus amigas? Porqué se critican entre ellas? Hablan realmente de lo que les atrae de un hombre? ¿Por qué quieren saber todo sobre él? ¿Por qué les gustan tanto las flores y hablar, hablar, hablar? Realmente confunden sexo con amor? ¿Cuáles son sus posiciones favoritas? ¿Por qué fingen algunas? ¿Por qué cambian tanto cuando se ponen a vivir en pareja? ¿Por qué critican constantemente al hombre de su vida? ¿Son realmente fieles? ¿Por qué cuando se rompe la pareja se muestran intratables y complicadas? En resumen: ¿quienes son, cómo descifrar su comportamiento, como seducirlas, amarlas y vivir con ellas? Aquí hay tema, si fuera capaz de contestar a todas estas preguntas, tendría argumentos para escribir un articulo todos los días o un libro y lo cierto es que me lo pasaria fenomenal, pero lamentablemente, solo sé que no sé nada de mujeres, tengo mi opinión y ya está y esto es lo que me propongo a hacer seguidamente.
Sin querer generalizar, las mujeres son nuestras opositoras! En diversos grados, por supuesto, existen entre ellas y nosotros, grandes diferencias como si de dos especies diferentes se tratara. Por un lado están las racionales y las intuitivas, las silenciosas y las charlatanas, las sabelotodo y las observadoras, las que les gusta buscar soluciones para todo y las que les encanta analizarlo todo, la calidad, el adecuado funcionamiento del sexo, el comportamiento de la pareja, las energías, las corrientes positivas y la sensualidad. Luego existen diferencias anecdóticas, pero igual de curiosas y destacables como el hecho de que tienen una visión más panorámica allí donde nosotros lo vemos todo más sencillo, o se identifican mejor con las fechas señaladas, cumpleaños, aniversarios, santos, reyes, papa noel, a nosotros esas cosas nos molestan!
Al margen de esas pequeñas y simples observaciones , esta claro que debemos rendirnos a la evidencia. Nosotros los hombres, no entendemos para nada a las mujeres!
Hay que tener en cuenta de que las mujeres no siempre han sido así, tan difíciles de comprender. Hubo una época en que ser hombre era bueno ... yo diría que ....era muy bueno ser hombre! hasta principios del siglo. El reparto de tareas por sexo desde el hombre neandertale, funcionó bastante bien hasta la fecha. En realidad las diferencias más brutales se daban en la pareja, pues el ambiente era de franca esclavitud. No fue hasta después de la primera guerra mundial en los años veinte que se inició el movimiento feminista, la mujer pronto pediría los mismos derechos que el hombre ... Y a continuación reivindicó tener los mismos derechos, a partir de ahí nació el movimiento “girl power”! .
En pocas palabras, hemos llegado a un punto en que la mujer menosprecia cada vez más, al hombre. La causa es debida a que definitivamente aportamos muy poco, ellas han obtenido la autonomía necesaria para gestionar su vida con total libertad y con los mismos derechos que cualquier hombre.
Pero, ¿dónde están los verdaderos hombres? La única preocupación es que en el plano afectivo, a fuerza de menospreciarnos por ser demasiado machistas para pasar a serlo muy poco, ahora nos miran de arriba abajo y nos exigen más de lo que podemos dar y el resultado es que ya no quedan hombres capaces de satisfacer a la mujer moderna, imposible cumplir con ellas!
El caso es que toda esta feminización social, no ayuda en nada a que el hombre pueda volver a recuperar su lugar en esta nueva sociedad “encosmetizada” en donde se ha impuesto la estética metrosexual. El hombre viril, macho, peludo y que olía a hombre, esta desfasado en el contexto actual. Para resumir, el hombre ideal es macho pero no mucho, limpio pero no tanto, protector pero no proteje, en definitiva ¡hombre, pero sin mucho fanatismo!
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