sábado, 24 de octubre de 2009

Autoestima

El Autoestima es quererse a uno mismo y querer a los demás. Significa saber que eres valioso/a, digno/a, que vales la pena y que eres capaz, y afirmarlo. Implica respetarte a ti mismo/a y enseñar a los demás a hacerlo.

¿EN DÓNDE ESTA EL ORIGEN DE LA BAJA AUTOESTIMA?

En lo que nos rodea, a medida que nos desarrollamos desde que somos niños, la sociedad nos enseña a poner "etiquetas" de lo que esta bien y de lo que no está, en muchos casos, sin tener en cuenta los verdaderos valores que como seres humanos debemos practicar.
Perder la autoestima puede arruinar nuestra vida. Nuestra manera de pensar determina nuestras relaciones con los demás.
Veamos pues cuales pueden ser los síntomas cuando perdemos la autoestima o nos queda muy poca:
Si a uno no le parece bien nada de lo que hace,
Si uno esta convencido/a de que casi nadie le quiere,
Si uno no se encuentra atractivo/a ni seductor/a
Si resulta que cada vez que tomamos una decisión creemos que empeoramos la situación
Si nos da miedo hablar con otras personas porque encontramos nuestras opiniones absurdas,
Si nos sentimos inmersos/as en un mar de frustraciones.
Entonces es que algo funciona mal en nuestras cabezas…….. ¡Nuestros pensamientos!
¡Liberémonos! Abramos las puertas del mundo en el que nos hemos encerrado, decidámonos a alcanzar nuestros sueños, y dejemos de culpar a los demás de nuestras desgracias.
El mundo que nos rodea no es un problema, el único problema somos nosotros.
A partir de este momento empieza el proceso de recuperación de nuestra autoestima. Hemos de utilizar el sentido común, y actuar con decisión, convencidos de que estamos decididos a tener éxito, y tendremos éxito. El éxito no llega fácilmente y nuestro interlocutor es la determinación.
A menudo hay personas que una vez liberadas consiguen el éxito rápidamente y con relativa facilidad, sin embargo ante la más mínima decepción se derrumban y vuelven a caer en la más profunda depresión, quien sabe los logros que hubieran podido conseguir con un poco más de perseverancia.
Sin un alto concepto de nosotros mismos, nuestra vida puede ser muy aburrida.
Hemos de cambiar nuestros pensamientos y empezar a vernos con posibilidades de ganar un campeonato mundial.
Hemos de realizar el mayor esfuerzo posible para conseguir lo que realmente queremos ser.
Debemos plantearnos en serio si queremos seguir en un permanente estado de baja autoestima o recuperar el estado óptimo, el buen humor y la mejor imagen que podamos dar.
Normalmente los problemas de autoestima se desarrollan en la infancia. Hay niños que son sometidos a juicios de valor constantemente, en consecuencia su confianza se ve afectada.
Y sucumben a la idea de que nunca conseguirán hacer nada importante en cualquier campo. Muchos han pasado por la crítica, por la burla, apodos humillantes, agresiones, y fueron tratados con desprecio. No es de extrañar pues, que el crecimiento se haya desarrollado con mucho resentimiento y no podemos dejar que estos energúmenos se salgan con la suya.
Todos empezamos siendo perfectos. Empiezas a ver que la gente se tuerce cuando sus sentimientos naturales son reprimidos.
Por lo tanto, hay que desterrar de nuestras vidas estos capítulos deleznables y sobreponerse a ellos, cambiar nuestra manera de pensar y comenzar en levantar la autoestima.
Cuando aprendes a ser dueño de tus pensamientos, de tus emociones, de tus pasiones y de tus deseos, la vida deja de ser una lucha y se convierte en una danza

1 comentario:

  1. La percepción emocional puede fácilmente llegar a sobrepasar en sus causas a la racionalización y la lógica del individuo. Por ello, tener una buena autoestima implica ser conscientes de nuestras virtudes y nuestros defectos (autoconcepto) así como de lo que los demás dicen pensar de nosotros (heteroconcepto) y sentir hacia nosotros (heteroestima), aceptando todo ello en su justa medida, sin amplificarlo ni reducirlo, sabiendo y afirmando que en cualquier caso siempre somos valiosos y dignos. Implica, por lo tanto, respetarnos a nosotros mismos, y también ayudar a los demás a hacerlo. La autoestima es el requisito indispensable para unas relaciones interpersonales sanas.

    ResponderEliminar