Decenas de asociaciones laicas además de las asociaciones de izquierdas, asociación gay y
feminista, han convocado una
manifestación para el 17 de agosto 2011, en vísperas de la llegada de Benedicto
XVI en España, bajo el lema de “mis
impuestos por el Papa, cero ", critican el hecho de que el estado dé
dinero a la sede del “día Mundial de la Juventud”.
Estas organizaciones, jamás se movilizaron para protestar contra el
gobierno por conceder subvenciones para
financiar portales islamitas en español como por ejemplo el Webislam que loa la guerra santa y la re-islamización
de la península Ibérica, así como la degradación de la mujer. Ninguno de los
grupos que se escandalizan por la visita del Papa mostró jamás, el más mínimo rechazo
a las visitas de los príncipes herederos de la misoginia y de la dictatorial
teocracia Islámica, o los representantes del más alto nivel de la teocracia
tiránica de Irán. La larga serie de visitas a España del dictador libio Muammar
Gadafi, nunca ha sido objeto de rechazo por parte de las organizaciones de izquierdas. El presidente Sirio, Bashar al
Assad se encontraba en España allá por el año 2001 y de nuevo en julio del año 2010,
tuvo un feliz encuentro con el huésped de la Moncloa, JL Rodríguez Zapatero.
Sinceramente señores y señoras de Izquierda Unida, feministas, gais y
demás asociaciones anti-Papa, el peligro
no es el papa ni la visita del papa, de hecho si observamos la actitud y
comportamiento de las personas y asociaciones que moviliza su visita a
España, no es nada preocupante, no dan
miedo.
Ninguno de estos participantes a la fiesta papal, representa una amenaza para la igualdad de la
mujer ni para la democracia, la libertad o la paz y no creo que ninguno de ellos se
infiltre en la mani del 17 para inmolarse.
Eso sí, quede claro que la visita del papa no nos va a reportar, beneficio económico alguno, estoy convencido
que su viaje no incluye, la misión de
comprar armas, carros de combate o construir una línea de tren de alta
velocidad, o por el petróleo, por lo tanto no tengamos miedo a organizar una
buena manifestación anti-papal, no cuesta nada, no pasa factura, no hay que
temer por ningún tipo de represalia ni reacción totalitaria ni por la ira de
los islamistas.